La juventud paraguaya se pone al frente de la defensa de sus selvas tropicales

Situado en el corazón de sudamérica, Paraguay cuenta con seis tipos de ecorregiones, entre las que se destaca el Bosque Atlántico del Alto Paraná, del cual se conserva apenas un 13% de su extensión natural, con manchones de selva entre tierra pública y privada mantienen vivo a lo que resta de este ecosistema y sus especies. Los recientes incendios de sexta generación en el Gran Chaco movilizaron a contingentes de jóvenes bomberos voluntarios para apagarlos, demostrando la voluntad de las nuevas generaciones por conservar sus recursos naturales y alcanzar un desarrollo económico sustentable.

Víctor Ibarrola, de 36 años, es el director ejecutivo la ONG paraguaya A Todo Pulmón (ATP), la cual busca crear conciencia, promover buenas prácticas para la producción sustentable y generar estrategias que contribuyan a mitigar los efectos del cambio climático. Su programa ‘Colosos de la Tierra’ nació hace ocho años como resultado de la denuncia de que un vecino iba a derribar un árbol ancestral que era un símbolo del distrito de Bella Vista, Itapúa. Lograron frenar la iniciativa y conservar el árbol, y desde entonces una vez por año gente de distintos puntos del país candidatea a su árbol en la web, el cual debe cumplir con ciertos requisitos de altura y diámetro e incluir la historia de lo que representa el árbol para la comunidad. Para el 2019 recibieron más de 500 candidaturas de árboles para que sean considerados colosos, y el programa se convirtió en una causa nacional con gente quiere orgullosamente mostrar sus árboles, y cada ganador hace que el coloso se vuelva un punto turístico. 


Un ejemplar de Yvyra Pyta, árbol considerado entre los Colosos de la Tierra en Obligado, Itapúa. 

Derechos fotográficos cedidos por Víctor Ibarrola

El programa Colosos desde hace tres años llega al Chaco paraguayo y, además, cuentan otros proyectos en ejecución como ‘Ybytyruzú Respira’ e ‘Independencia Verde’; y otros ya culminados como ‘Conectando Bosques’ y ‘Reforestemos el Monday’, donde trabajaron con comunidades indígenas. Laura Casaccia (31 años), ingeniera forestal y asesora técnica de ATP, explica vía Skype que los cambios de uso del suelo en nombre del “progreso” llevaron a que en la actualidad el Bosque Atlántico del Alto Paraná haya sido reducido a apenas 1.700.000 hectáreas desconectadas entre sí, por lo que su organización nació como una campaña de reforestación con especies nativas empezando desde las ciudades hasta llegar a los terratenientes. Esto debido a que es en el campo donde se debe trabajar en reconectar los manchones de selva remanente:

Uno de los principales desafíos que enfrenta ATP radica en que una vez finalizado el apoyo financiero para trabajar con las comunidades en conectar bosques remanentes, la gente deja de lado las plantaciones realizadas, y se observa muerte de plantaciones, lo cual se traduce en que es necesario un acompañamiento constante en materia de asistencia técnica, especialmente durante épocas de heladas y sequías. Debido también a malezas invasoras, los árboles necesitan cuidado durante los primeros cinco a diez años para lograr que el ecosistema se desarrolle solo. 

Oscar Rodas, de WWF Paraguay, comenta en conversación telefónica que a pesar de la ley de deforestación cero se sigue desmontando en la región oriental, por lo cual la superficie restante puede ser inclusive menor al 10% ya que no cuentan con un mapa de los bosques originarios. Mientras tanto Gian Delgado, investigador titular de la UNAM y colaborador del reporte AR5 del IPCC, explica vía correo electrónico que hay tres elementos clave en la adaptación de ciudades al cambio climático en Latinoamérica que se asocian a la deforestación, como la calidad del aire, el efecto isla de calor (confort térmico) y los riesgos asociados a procesos de deforestación:

Los reclamos por justicia ambiental y climática también se activaron en la república guaraní. Gustavo Chaparro (20 años), miembro de Fridays for Future Paraguay, explica desde Madrid cómo a pesar de la alarmante falta de consciencia de las consecuencias de la contaminación y la deforestación indiscriminada, el movimiento viene creciendo y participará de la 15° Conferencia de la Juventud a fines de noviembre en Chile. Fiorella Migliore (30 años) recopiló testimonios en distintas zonas del país que retratan los impactos negativos que la industria de la carne y la soja tienen sobre el medio ambiente paraguayo. Su documental ya está en proceso de producción, proponiendo un cambio en los hábitos de consumo que permitan conservar uno de los últimos pulmones verdes que queda en Sudamérica y en el mundo.

Teaser trailer para la campaña de recaudación de fondos para el documental ‘Desde Paraguay con amor’ - Derechos audiovisuales cedidos por Fiorella Migliore